jueves, 28 de febrero de 2008

Las cumbres condenan la luz evidente

Escritura corre detrás de Kuyén queriendo
abofetear todos sus orígenes.
Le grito para. Le grito: aquí estoy
como libro tiritando ante la sombra de mi Monstruo Andes
que inamovible ventila la decadencia
la inminencia capital de sus vanguardias.

Kuyén sangra abofeteada.
Escritura publica su canto capital.

Y escurro lenguas padre. Lenguas fronterizas.
Vomito pares cancerígenos por los ojos.

Entonces viene el Desarrollo a abofetearme,
viene como nazi andino a trafagar la envergadura
de mi voz.

Es que me siento inmolado de acepciones.
Es que tengo los ojos goteando dialectos esqueléticos

Primero:

Tengo el derecho a decir en voz alta que no soy un vendido.
Segundo: tengo el derecho a decir en voz alta que tú eres un vendido.
Tercero: tengo el derecho a decir en voz alta que en alguna oportunidad
te venderás apoiesis.

Es que Kuyen golpea a mi puerta
y me dice que Alicia: se está degollando la vagina que la cubrió de creatividades.

Autor desaparece lentamente
cuando Ego dice: dame mi condena.

sábado, 26 de enero de 2008

Allá mi piel desnarrada por Autor

Alicia es una copia constante
Autor es una copia constante me grita raco mi Monstruo Andes.

Entonces ya no es Alicia ni Autor
Es escritura y Kuyén, en una cárcel llamada pasarellas
Territoriales.

Escritura me dice que Autor la está desgarrando por dentro
Que yo soy un arbitrario de mierda, que debo fingir narración
En vez de poiesis

Que me meta las palabras en los labios de las nubes.

Kuyén no puede alejarse de Alicia porque ésta
Es una obra y como obra las palabras son inmanentes.

Los espejos de mi Monstruo Andes ríen cristales de sol.
Los ojos de mi Montruo Andes escriben lo que autor
Ha dejado por escritura.

Mi dOPING hISTORICO me grita Franchute.
Mi dOPING hISTORICO me grita usaísta.

Es que este Batleby que llevo me deja goteando artes.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Corporalizando mis novelas

Se me parte el Monstruo Andes y Alicia Sangra tribus Malditas
por sus poros
Autor le fotografía el origen y grita
Como un condenado a la pedofilia del arte.
Es que como Estes sueña con la realidad de las comedias.
Es que como Sade sueña con la genitalidad irreal.

Es que Alicia se emabaraza por la boca.
Es que Alicia se embaraza por el pensamiento.

Autor todo drogo le quita el vestido coreano.
Le dice: chiquita bébeme la biblioteca neoliberal.

Se me parte el Monstruo Andes de moradas.
Es que su hielo hiere: y su viento raco hace sombra
Al teatro autor y a la actriz Alicia.

Mi país me dice: tú no le convienes a nadie.

Alicia me mira surcoreana tiritanto.

Autor aplaude el primer bostezo de la novela.




sábado, 24 de noviembre de 2007

La envidia del cielo es el sol

Tengo miedo en que Alicia se transforme en capitalismo
Y me pegue un primer mundo en mis ojos.
Tengo miedo que Autor se convierta en Panorama y
Vedette
Y sea un copión sin imaginación sin visión de estrellas.

Autor me dice: calambrista del lenguaje, medio ebrio.
Le digo que tirito porque su imagen tiene el color
Arcoiris de la corrupción.
Moralista, me grita utilitario. Moralista no, le digo,
Alicia vestido de aire.

Alicia me llama: chiquillo de corazón diamante.
Autor da media vuelta y me llama: creacionista
De su creación.

Me miro en el espejo y veo todos los rostros
De mi antifaz.

El Monstruo Andes desde lejos espera
el dOPING hISTORICO que escribe con mis manos.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La niebla de mi sol agua

Autor me dice que me esconda.
Que agarre mi lengua y la esconda como lengua padre,
Allá lejos de mi lengua frontera.
Me dice: que todos quieren esa voz que nace de mis entrañas,
De mi gutural manejo de las artes-silábicas,
/de mi disfraz consumista
que me aplude
cuando me sueño Levertov orgánica hasta la hora de la escritura infantil.
Me dice: que mis entrañas fecundan el poema capitalista, como fórmula
Como rebeldía carcelaria citadina plástica y asecho de vedette panorámicas.
Cuidado y anda, me grita intranquilo
A lobbystear ante los ojos del sol que quema tu inocencia de agua.
Y dime: si las rabias del Monstruo Andes no te arañan tu lengua hermana,
tu lengua froteriza;
Insisto
Y digo: si cierro los ojos dos veces el mar me llora por dentro.

Alicia me mira desde lejos:
Tan manoseada he sido, me grita, que tu país y yo somos
La misma soledad estética.

domingo, 21 de octubre de 2007

Soy una playa desnuda detrás de las rocas

Autor me habla de la envidia como capitalismo de los ojos.
Me dice tus impares quieren comer enterito el Estado como fórmula
de una rebeldía carcelaria por los sistemas.
Me pongo entonces mi vestido Genet: y quiero matar
a todas esas vedettes babosas por el Panorama.
Nacieron circuncidadas. Nacieron Manoseadas
y se hicieron trizas los ojos por el poema capitalista.
El Monstruo Andes está ahí: ensimismando su rabia.
Cuidado con su lava, puede que Autor la agarre y escriba
hoja a hoja el cáncer de las palabras.

Autor me dice que un aplauso es el primer bostezo del sonido.

Es de barro mi imperfecta corporalidad




Autor dice que lo correcto agobia.
Mi intención no es escribir lo más correctamente posible,
sino desangrar los símbolos, sacarle el tumor a lo mil veces visto, respondo.

Autor me grita: cojonudo, puedes tropezarte con el barro.

Prosigo: las mejores escrituras nacen de un error, de un error hermoso.

Te vistes de Alicia, me dice autor anacrónico.
Te vistes de Marosa, de Plath, nuevamente de Alicia.
Y sin embargo mientes.

(Y mi aire agua se le cuela como lengua)

Autor me tira las bolas. Autor me desplaza teórico angular.
Autor quiere que mi Monstruo Andes despierte.
Sin embargo no me deja sin su imprenta: la yaga que lentamente
Me teora.




sábado, 20 de octubre de 2007

Mi ANDES -under- está sangrado otredades

Me pinto de Alicia y quiero tajarme el más bello planeta. Uno que no limite con el universo. Algo así como una serpiente emplumada de sueños. Estoy agotado de vedetas, de mulatos vestidos de dólar. Y me digo: las rocas tienen el corazón que los vidrios me llevan.
Es la hora de vestirme de lluvias y llover toditos los gestos que asquean las escrituras vigiladas.
Me pinto de otras telas y otros personajes; y escribo esto, porque mi Monstruo Andes no me está mirando ahora.

Ahora:
Pienso que me voy a pitear a los sidarios literarios malditos.
Autor dice que no meta la sangre en la escritura.
Respondo que es mejor morir desangrado, que sometido a la violencia del poder.
Autor me da la espalda y corre detrás del texto que relata mis ojos
y se pone a pensar bajo la sombra del Monstruo Andes.

martes, 9 de octubre de 2007

Mis ojos son rocas volcánicas




Si miras de cerca la creatividad podrás ver algún indicio de rebeldía ahí en las letras. Si ves esa roca que habla todos los lenguajes de la humanidad no podrás ver siquiera la sílaba que buscas para completar la furia de la piedra.


Me dices que es mejor morir sobre la solapa instuticional de la sensibilidad. Mejor me parto las venas de un harkiri ahí en la escritura.


Autor dice que mejor me vaya al infierno. Autor dice que el mar se me cuela hondo cuando nazco. Autor dice que desconfía de mí porque soy nonato. Autor me dice que Andesground te ves cuando no persigues siquiera tu sombra.


Entonces me escondo fuertemente raspando las murallas que habito como un condenado a decir verdades en medio de la patria.


Patria? por qué te han utilizado? Autor dice que es mejor la sinonimia, autor dice que quizá se termine prontamente la estrella universal que me acaricia.


Autor me increpa por tratar de reutilizar las palabras. Que de tanto Usa se rompen como olas.


lunes, 8 de octubre de 2007


Detrás de las rocas, hasta el fin de la cima, antes que mi valle se apague, desde que escuché tu viento raco, cuando me dijeron que las rocas tenían corazón, cuando le llame lluvia a tus hielos, y esos ojos del salado tan hermosamente pacíficos, y esos caminos tan pedregosos de ánimas, desde ahí, no de otro lugar, no más allá de ti, no más franchete usaísta, no, solamente desde ahí escribo.
Escuchen entonces mi rabia Andesground.
Escuchen y vean mi índigo mestizaje Andesground.
Escuchen y ven y huelen así sentaditos como se forma este Monstruo Andes.
Ahí dirán: ¿Por qué mirar tanta pasarela?
Pasen nos más los invito, detrás de las rocas, ahí está el verdadero escenario.